martes, 19 de abril de 2011

El soundtrack de la semana

El soundtrack de la semana, se trata de una de esas canciones creadas en los años 30, que parecen ser imperecederas y muy actuales, aun para estos tiempos desastrosos. “Little girl blue” con música de Richard Rodgers y letra de Lorenz Hart. Y qye durante décadas ha sido interpretada por un sin número de artistas, como Sinatra, la entrañable Nina Simone, y por supuesto, la adorada Janis Joplin. Precisamente es en su voz, cuando esta canción parece reinventarse y cobrar un matiz diferente; con todo ese sentimiento que suda la letra, con aquellas palabras que siempre parecieran decir más cuando son acaricias por la voz de Janis, por el sentimiento de Janis, por su desgarradora presencia que acompaña, precisamente a quien no quiere ser acompañado.

El soundtrack de la semana: “Little girl blue”.

Los agradecimientos por el video son para: shubnigurat

viernes, 15 de abril de 2011

¿Y ahora qué?

Eduardo Galeano en “Las venas abiertas de América Latina” sostenía que la historia era como un profeta con la mirada puesta hacia atrás, por lo que fue y por lo que es, anuncia lo que será. Es probable que Vargas Llosa haya recordado aquella cita el día domingo, luego de que oyera el flash de boca de urna. Es probable también que tras observar, que aquella visión profética que tuvo meses atrás, comenzara a sentirse tan absurdo, como la historia repetitiva de América Latina.

Basadre sostenía, en un tono pesimista, que la historia republicana del Perú estaba comandada por caudillos. Y sin ir muy lejos, podríamos internacionalizar aquella impresión, al recordar a los Pierolas, a los Rosas, a los Sandinos, a los Perones; y un innumerable etc, ineludible aun en estos tiempos. Y ahora que las pancartas, los gritos, las arengas parecen haber disminuido (al menos por esta semana) nos encontramos como el sonámbulo que despierta en una casa ajena. Que sabiendo la causa que lo llevo ahí, sigue preguntándose hasta el punto del hartazgo, ¿qué sucedió?

Pues bien, no hay duda de que la ineptitud de la derecha nos llevó a esta situación. Basta con recordar las elecciones presidenciales del año 2006 para darnos cuenta de que los porcentajes obtenidos por Humala son los mismos de estas elecciones. ¿Qué paso? ¿Por qué sigue habiendo gente descontenta? Sería absurdo y agotador enumerar los motivos para dicho descontento. Basta con decir que la ineptitud, el egoísmo, la constante tapadera de la derecha política, son el resultado del fracaso constante de nuestra clase política.

Es por ello, que tras disiparse la polvareda de esta crónica de un fracaso anunciado, no podemos dejar de preguntarnos: ¿Y ahora qué?.. Es un hecho que se debe respetar la democracia, por lo que el voto en blanco y viciado, no solo es antidemocrático, sino también una irresponsabilidad irremediable. Sin embargo, si bien la democracia es el gobierno de las mayorías, ambos candidatos no representan a dicha mayoría. Quizás por ello la sensación de frustración no desaparece, sino todo lo contrario, parece crecer de manera desmesurada con el pasar de los días. Y más cuando aparecen las Marthas Chavez, no solo aplaudiendo lo hecho por el gobierno Fujimorista, sino validando moralmente crímenes de lesa humanidad, pero sobre todo dejando abierta la posibilidad de liberar a Fujimori. Pero dicha frustración también crece, cuando aparecen los Tapias, gritando, pataleando, y eludiendo toda pregunta al plan de gobierno de Humala. Dejando ese halo (reconocible) de la censura, de la prepotencia, de la arrogancia de los que tienen el poder.

Sin embargo, es probable que esta situación no sea solo casualidad o por un fracaso de la derecha política, sino como lo diría Enrique Pinti; al parecer toda Latinoamérica parecería sufrir de un Edipo mal resuelto, por lo que siempre estamos en búsqueda del padre autoritario, del que ponga orden, de que nos saque la mierda… En fin, hemos llegado al punto de decidir entre una patada en los huevos o una patada en la boca del estómago. En una interrogante sumamente difícil y dolorosa. Quizás, nuestro impulso inicial sea decidir por el golpe en la boca del estómago, ya que definitivamente duele menos, pero precisamente son esos golpes los que más hemos recibido a lo largo de nuestras vidas, por lo que el recuerdo de aquel dolor (menos intenso que el otro) nos es más vivo, más perdurable, por lo que finalmente desistimos de ello. En cambio el golpe en los huevos, nos produce un escalofrío por la intensidad del mismo. En comparación del golpe en el estómago, son pocos los golpes ese tipo recibido, pero la sola imagen de aquel dolor; punzante, paralizador, aterrador nos provoca desistir de ello.

Es de esa manera, en que llegaran los días en que nos despertemos con la intención de recibir un golpe en el estómago o una patada en los huevos. Los días en que el cosmético verbal intente ocultarnos una bota con punta de acero, o una mano con una manopla escondida.

¿Qué se le va hacer?

Simplemente cerrar los ojos, respirar profundo y desear que el dolor siga su curso, y no se haga perpetuo.

jueves, 14 de abril de 2011

Game over, el dia en que el Assassin's Creed se convirtió en una franquicia más

No puedo evitar alejarme de Marzo con cierta desazón, con cierto sentimiento a decepción total, por un mes, que siempre me gustó, pero que con cada año que transcurre se me es más indiferente. Tal vez sea porque atrás quedaron la semana entera de celebraciones que realizaba por mi cumpleaños, por los crecientes happy birthday to you, con cada vez menos to you, por las historias naufragadas en un disco duro, por los amigos con los cuales nos une cada vez más el recuerdo. Quizás sea porque con el pasar de los años Marzo esta cada vez más cerca de Abril, y desde hace algunos años Abril, se me aparece jodidamente tanático; y para colmo, electoral.
Tal vez sea por todas esas razones ya descritas, que lo único que me mantenía cuerdo en Marzo, era la aparición del que hasta el año pasado, fue una obra de arte. Me refiero claro, a la saga Assassin's Creed. Sin embargo este Marzo me ha dejado un sin sabor en los dedos, una molestia creciente, y una rabia exasperante, desde que pude terminar la nueva entrega de Ubisoft.
Y claro, lo primero que me pregunté fue: ¿Por qué mierda decidieron cagar una obra de arte? Y lo más triste de todo eso, es que la respuesta es sencilla, ya que decidieron convertir aquella obra de arte en un producto de mercado, en una triste franquicia, es decir: en un Mario, en un Half Life, en un puto Halo, en una mierda de Resident Evil.
Es probable que muchas personas, los 7 u 8 millones de usuarios que adquirieron el juego, o los otros millones que lo piratearon, no estén de acuerdo conmigo. Pero también estoy convencido de que hay otros usuarios, que al igual que yo, no pudieron dejar de sentir que la nueva entrega de Ubisoft, fue una metida de mano total.
Basta con preguntarnos, que era lo que gustaba tanto del Assassin's Creed. No era la jugabilidad, no era el hecho de poder matar a gente deliberadamente, no era porque se tratase de un sandbox diferente. No, la respuesta inmediata, era la historia. Una historia bien desarrollada, con varias instancias narrativas, y en donde se rescata toda una amalgama de creencias religiosas que toda persona, más allá de la fe que profesa, puede disfrutar. No en vano, no podíamos dejar de emocionarnos, cuando por primera vez leímos la advertencia de que aquel juego había sido desarrollado y producido por personas con distintas creencias religiosas.
Además está el hecho de haber ambientado las dos primeras entregas en épocas convulsionadas, como la segunda cruzada, y el renacimiento italiano. También el haber colocado a los protagonistas (Altair y Ezio) en circunstancias históricas precisas, pero que a nivel histórico están envueltos en un halo de misterio. La simple razón de que aquella saga hubiera sido concebida como una trilogía, nos motivaba a esperar cada entrega, como una entrega única, diferente a cualquier otra saga del mercado.
Sin embargo lamentablemente no fue así. El haber decidido lanzar la tercera entrega bajo el rotulo: Brotherhood fue una sorpresa no grata. Saber que volveríamos a tener como protagonista a Ezio, dando brincos por toda Roma fue una decepción total. Sobre todo al darnos cuenta que la historia principal, es una broma de mal gusto, carente del halo de misterio de las dos primeras entregas, y que uno no puede evitar sentir, de que aquella historia principal, bien pudo tratarse de una expansión y no de una entrega adicional. Claro, los millones de dólares de ganancia, lo ameritan para la empresa.
Pero también es cierto que hubo mejoras a nivel de jugabilidad, el haber colocado la opción Multijugador, la recreación de la ciudad de Roma, al más mínimo detalle, son logros que no se pueden pasar de largo, pero que lamentablemente no justifican una historia carente de calidad, con mucha más inexactitud histórica, y con una “Verdad oculta” que, a diferencia de la anterior entrega, provoca risa por lo absurdo del asunto.
Como decía, un mes de marzo funesto, con una entrega, que más que entrega fue un funeral. Y con la terrible tristeza de haber sido testigo de la conversión de una obra de arte, a un producto recreativo, constante, y quizás temiblemente infinito; ya sin putas madres, ni sacadas de sombrero, tan solo el game over frio y absoluto, que nos recuerda que el juego por fin ha terminado.

jueves, 7 de abril de 2011

El soundtrack del mes desconectado

Con un mes desconectado de todo y todos, sancochándome en la oficina sin ventilación me pongo a oír a Sabina, mientras hago hora para ir al cierre de campaña de PPK. Precisamente oigo la canción con la cual recibí este paulatino cumpleaños, que por más que me queje, lo celebre a lo largo de la semana en tres oportunidades. Una canción, con la cual me identifico mucho (demasiado diría yo) y que precisamente es una de las canciones que siempre logran levantarme el ánimo. En fin, Whisky sin soda, es mi querido soundtrack del mes desconectado.

Los agradecimientos por la joda: rollynecio