viernes, 30 de julio de 2010

El soundtrack del mes perdido


Ha pasado algo más de un mes de no haber escrito alguna web-vada en este triste blog. Quizás por un desgano propio, casi inherente en mi persona, en mi obstinada persona que sigue viviendo encerrada entre estas cuatros paredes, que intentan desdibujarme una ciudad cada vez más sangrienta y vacía. Claro que ha habido hojas llenas de palabras que cada vez me saben a menos, a historias que ahora me parecen tan lejanas, tan de otras, y en las que sin embargo, aun me veo reflejado. Y si bien es cierto que cada vez son menos las canciones tocadas en la guitarra y mucho menos los acordes enmudecidos en mi viejo teclado, no puedo decir que no ha habido historias ajenas, que quizás me hubieran gustado contarlas, para dejar de sentirme reflejado en ellas (cosa que no sucede con mis propias historias).
Y es que en todo este mes transcurrido con sus noches inundadas de alcohol, mis resacas se han visto acompañadas por una voz, que hace que mi cuerpo tiemble mucho más que el frio de mierda que de a poco me va matando. Una voz de la cual he quedado prendido, como si se tratara de las personas que uno observa en los carros, y que se teme acercarse a ellas, por el instinto asesino de romper la emoción.
Decir, por ejemplo, que me encanta su extraño registro de voz, o de la clara influencia que se nota en su música, por su temprano aprendizaje del piano clásico, sería absurdo. Ya se los he comentado hasta el hartazgo a las pocas personas que quieren oírme, pero no puedo evitar quitarme el sombrero que no tengo, o fumarme el último cigarro robado, al finalizar alguna de sus canciones. Es por eso que me ha sido muy difícil poder escoger algunas de sus canciones, como el soundtrack de este mes de para, de este mes lleno de falsos nacionalismos, y de innumerables patriotismos hipócritas.
Sin embargo, y a riesgo de que algún otro admirador suyo me contradiga, he decidido animarme por una canción suya, que apareció como soundtrack en la película “500 days for Summer” titulada: US… que nos cuenta una historia de amor apesadumbrado, como lo son la gran mayoría de sus canciones, y en donde su voz es el click cerebral, que nos motiva a pensar en Regina, como la chica rara que todo el mundo quiere, pero de la cual todos dicen no saber, a pesar de que uno finalmente termina enamorándose de ella. Ella es Regina Spektor… y este es el soundtrack del mes perdido.

Aquí el video clip de la canción:




Y aquí una versión en vivo, que a la vez está subtitulada: