viernes, 30 de abril de 2010

U_U

No hay nada como llegar borracho a las 12 y 30 de la mañana...con los amigos que se te trepan en el corazón... y con toda la mierda que llega al estar tan solo en esta casa...
Sin embargo la felicidad llega con los resagos del amor, con saber que en unas horas llegaras y sabras recuperar lo mejor de mí...lo mejor que crees detectar en mis ojos, en mi cuerpo...
porque no hay lugar a dudas
que no deseo
otra cosa
que seguir a tu sombra...
en tu delgada sombra
que llama a la felicidad!!!

martes, 13 de abril de 2010

El soundtrack de la semana

El soundtrack de la semana, sin lugar a dudas, es una joyiiiiiiiiita como dirian los Argentinos. Una canción que no deja indiferente a nadie, y que en esta versión, logra que a más de uno nos salte el corazón.



Los agradecimientos por el video son para: DRAPI3

jueves, 8 de abril de 2010

Assassin's Creed 2 - la confirmación de una obra de arte


Probablemente el Assassin's Creed 2 sea el videojuego que con más ansias esperé. Sobre todo cuando me enteré, una vez más, que nos habían dejado de lado (a los usuarios de pc) al lanzar esta nueva versión de la Saga, que estoy seguro que los que jugaron la primera versión, nos ha dejado satisfechos. Al punto que cuando a uno le preguntan por algún videojuego que recomendar, no dudamos en recomendar el Assassin's Creed.
Muchos podrían preguntarse: ¿Qué es lo que hace tan especial al Assassin's Creed? Una pregunta medio complicada, ya que razones sobran, las ventas lo dicen, la crítica especializada también lo hace, las descargas piratas mucho más. Y es que el Assassin's Creed mezcla una serie de discursos que de por si provocan que uno se asome con cierta curiosidad al videojuego; las teorías de conspiración, datos históricos, templarios, Asesinos, la religión, son solo algunos de aquellos discursos. Sin embargo el logro de Ubisoft es haber podido mezclar todos aquellos discursos de manera en que nada está dicho, y en donde lo que uno cree que es lo correcto, no lo es.
No en vano el credo de los asesinos tienen como lema principal: “Nada es real, todo está permitido” que de cierta manera nos recuerda a Lacán. No en vano el Assassin's Creed 2 fue una espera que se hiso esperar demasiado. No entraré en detalles el por qué, ni en el tipo de versión con la que me hice, solo diré que la espera ha valido la pena.
El Assassin's Creed 2 empieza en donde se quedó su antecesor. Claro, suena trillado, pero no lo es tanto, si se tiene en cuenta el final de la primera versión, que dejó a más de uno con los huevos en la garganta y el corazón atrincherado. Reconocemos a Desmon, a Lucy, y al instante comienza una acción trepidante, en donde los diálogos se hacen imprescindibles, mientras golpeamos a unos vigilantes para intentar escapar, pero en donde tenemos muchas preguntas, demasiadas preguntas, como el hecho de ¿Quién mierda fue el sujeto 16? Esa es aun una pregunta que esperamos sea respondida con la próxima versión, o el hecho de: ¿Qué fue lo que vio Altair?
Todas son preguntas sin respuestas, al menos eso creemos hasta que nos metemos una vez más en el Animus 2.0 para entrar en un antepasado llamado Ezio Auditore. Allá en pleno renacimiento italiano, en una Florencia diseñada al detalle, y con un Leonardo Da Vinci demasiado amanerado y demasiado fofo para mi gusto. Llegamos a un renacimiento que se caracteriza por el arte, por los Medeci, pero sobre todo por las conspiraciones y los asesinatos que alcanzaban a todas las esferas sociales.
En esta versión también prima los datos históricos, cada uno de los personajes que aparecen en el videojuego, existieron históricamente, hay documentos que avalan su presencia, pero al igual que en la primera versión, aquellos personajes de pronto desaparecen de los libros de historia, o sus muertes están envueltas en un aura de misterio. Un ejemplo de la maestría en la que logran encajar a Ezio es en lo que se refiere a la conspiración de los Pazzi, en donde como ya sabemos, Lorenzo y Juliano de Medeci fueron atacados, y en donde finalmente su hermano fue muerto. Lorenzo logra escapar malherido gracias a la intervención de Ezio.
A lo largo del juego aparecerán este tipo de cosas, ya que a diferencia de Altair, estaremos con Ezio en un periodo de más de 20 años, por lo que iremos viendo evolucionar al Ezio mujeriego que solo buscaba venganza, (no diré el por qué para no joderles el juego) al Ezio consciente de que es parte de algo mucho más grande que él mismo.
Existen muchas cosas que han agregado y mejorado respecto a la primera versión. Sin embargo lo que probablemente más haya extrañado en el juego, son una serie de glifos que aparecen por toda la Toscana, Florencia, Venecia, Forlì. Todos queremos saber algo sobre el sujeto 16, ya en la primera versión nos encontramos con unas imágenes hechas con su sangre, para volver a encontrarlo y descubrir que lo creíamos que era nuestro enemigo, no es nada comparado con lo que iremos descubriendo a medida que reunamos los glifos, y en donde aparecerá el fruto del edén a lo largo de la historia, como en el retrato oficial de Napoleón, en una fotografía de Roosevelt, o en una manifestación pacífica de Gandhi. Sin embargo, lo que nos dejara una vez más con las bolas al cuello y el corazón atrincherado, será ver el video de 38 segundos que guardó el sujeto 16, el cual para agregarle sazón se titula: “La verdad” y en donde veremos algo que no entenderemos, a menos hasta que pasemos el juego, pero en el cual prima una visión del horizonte, en donde veremos el Kirimaya, y un breve diálogo que no puedo resistir escribirlo:
- Adán lo tengo -.
- ¡cuidado Eva!.

¿Qué se puede decir ante una obra de arte de tal magnitud? Pues nada, simplemente sacarse el sombrero y aplaudir, aplaudir mucho, mientras esperamos la tercera versión con las ansias, por terminar de resolver este misterio.

El soundtrack de la semana

El soundtrack de la semana, es: "el Hospital" del gran Urquijo, por estos últimos días en donde la única pastilla que me alivió, fue mi pastilla de luna limón...




Los agradecimientos por el video son para: davidmartindel

¿Quién me jodió el mes de Abril?


Recuerdo que cuando era niño, allá en mis juegos de fulbitos contra los chicos del callejón del diablo, en las incursiones hacia casas abandonas, en las peleas de siempre provocadas por las cosas de niños, allá en aquellos tiempos y por esas cosas realizadas, no era extraño verme siempre con alguna herida, algún dolor, o simplemente enfermo. En aquellos días solía preguntarme si llegaría el día en que no me estuviese doliendo algo, pero por alguna razón cada vez que me hacia esa pregunta, me encontraba enfermo de algo.
Supongo que por aquel entonces, estar enfermo significaba no ir al colegio o al menos no tener la necesidad de tirarse la pera, cosa que siempre me agradó, pero también es cierto que a pesar de todas las cosas buenas que traía estar enfermo, también estaban el otro tipo de cosas, como el hecho de estar tirado en cama por más de una semana, con una fiebre de los cojones y vomitando todas las pastillas que casi nunca lograban su efecto. Recuerdo algún escape por los techos de mi casa para poder ir a jugar fulbito o simplemente para ir a la playa, pero casi siempre esas escapadas no duraban mucho, gracias a que mi mamá salía como loca a la calle para meterme de las orejas en cama.
Sin embargo todos aquellos días en que estuve enfermo en mi cada vez más lejana niñez, están envueltos en una aura melancólica, graciosa, pero sumamente especial. Sobre todo si la comparo con las enfermedades que vienen ahora, ya que a pesar de que los 26 no es una edad avanzada, hay cosas que el cuerpo ya se niega a repetir, y mucho más si nos referimos a la calidad etílica. Ya que desde hace 4 años, para ser especifico, distintos tipos de males han venido a visitarme, cada uno diferente al anterior, y con la característica de que todos llegan en el mes de Abril. Siempre odié el mes de Abril, hasta que oí esa canción de Sabina, pero lo cierto es que ni siquiera esa canción ha podido aliviarme en los últimos 4 años.
Y es muy probable que todo esto, no sea más que mi neurosis característica, pero estos males que solo me visitan en Abril, han alimentado mi odio por ese mes funesto, recordándome no solo la mortalidad, sino restregándome en la cara la certeza de que el próximo año llegará otro mal, distinto al de este año, que me tendrá tirado en la cama, mientras me pegunto entre los delirios de la enfermedad: ¿en qué momento se me jodió el mes de Abril?