jueves, 28 de enero de 2010

Star Wars, o las babas un Friki


Uno de los emblemas del mundo Friki ha sido durante décadas el universo de Star Wars. Un universo que muy pocas personas saben, fuera del circulo Friki, que se expande mucho antes y mucho después de las películas de la Saga. Un ejemplo de ello, es que existen una serie de tiras cómicas que salieron miles de años antes del episodio IV, y en donde se cuenta los orígenes del mundo Jedi, y su evolución a través de los milenios, así como la república y las guerras antiguas del que algunas vez fue el imperio Sith. El caso contrario son las distintas novelas que aparecieron y que recrean las acciones que suceden mucho después del episodio IV.
Sin embargo, uno de los aspectos más explotados y que a la vez son los mejores diseñados en aquel mundo, están vinculados a los videojuegos. Todo Friki amante de la saga, ha jugado el Kotor 1 y el Kotor 2 o conocidos por estos lares como: “Caballeros de la antigua república” que precisamente es con la mezcla de rol y acción, que logra recrear de manera increíble lo que nadie conocía, y que con el pasar del tiempo, se convirtió en una obra maestra, cuyo éxito hace algunos años, ha provocado que el próximo año salga el Kotor 3, pero esta vez dando el salto a los juegos masivos, lo que indudablemente se convertirá en un gran éxito de ventas. Pero lo cierto es que hay una trilogía en especial, que ha capturado, una y otra vez, a este ludópata empedernido. Obviamente me refiero a la trilogía de “Academia Jedi”, que está ambientado algunos años después del Episodio VI y cuya temática tiene sus bases en las novelas de la saga.

Pero dicho cariño se basa no solo en la historia, que de por sí es muy tentadora, sino por el hecho de poder ponerse, por primera vez de manera decente, bajo la piel de un Jedi o de un aprendiz de Jedi. Además a variedad para poder abordar al personaje principal, fue uno de los puntos fuertes. Sin embargo, fue el modo Multiplayer el que causó un gran revuelo, al punto que crearon servidores públicos para que los usuarios puedan enfrentarse entre sí, ya sea como Jedi, Cazadores, imperiales, wookies, etc… E incluso sea armado algunos mod basados en el juego original, para mejorar muchos aspectos, ya sea a nivel visual, nivel sonoro, o apartado técnico, para lograr una mejor experiencia en el usuario.

Y uno de los modos mejores logrados, fue el caso de Movie Battles II, el cual prácticamente revolucionó el juego original, mejorándolo constantemente, aun hasta el día de hoy, logrando una versión superior y masiva, lo que explica la gran cantidad de servidores públicos abiertos, casi todos servidores Gringos, en los cuales se tienen reglas muy estrictas con respecto al idioma, inclusive, reglas respecto al ping. Esto, causa que muchos latinos quedemos relegados dentro de estos servidores y muchas veces baneados por lanzar alguna expresión altisonante en castellano.
Pero hace algunas semanas, luego de ser echado de estos servidores, logré encontrar un servidor latino en cual no era echado por hablar en castellano, y ahí pude conocer a algunas personas, ludópatas – frikis, al igual que yo que hemos podido dar rienda suelta, esta vez de manera libre, al Jedi o asesino que llevamos dentro. Inclusive, debido a la gran afluencia de personas, se está armando un torneo, el primero de ellos, que promete ser la escusa perfecta para aislarse del mundo, de la novia, de los amigos, en nombre del friki adicto al sable y a los laser, que celebra cada vitoria con gritos wookies y que se queja, se queja mucho con cada derrota, por algo que ahora ya nadie se molesta en recordar.

Posdata: Para los interesados en el clan o en el juego... les dejo la dirección del clan: http://latinwarriors.foroactivo.com/


miércoles, 27 de enero de 2010

Actividad Paranormal


Uno de mis acostumbrados hábitos nocturnos que he ido dejando de lado con el paso de los años, era la de levantarme a mitad de la madrugada, casi siempre debido a un sueño intranquilo, y tomar mi guitarra constantemente desafinada, ver alguna película al azar, o revisar alguno de los libros sin nombre de los que nadie sabe su existencia. Sin embargo este calor endemoniado que provoca que mis pesadillas cobren cierto sopor pantanoso, provocó que retomara este viejo hábito, por lo que decidí verme una película comentada el día de ayer por un amigo. Es así como llego a esta película de la cual todo el mundo habla, y que hasta hace unas horas me resistía de ver.
¿Qué se puede decir de Actividad Paranormal? Una película rodada con tan solo 15 mil dólares, que es la opera prima del joven director Oren Peli, un israelí sin formación cinematográfica, y que causó un gran revuelo en el Festival de Cine Independiente Slamdance de 2008. Que Steven Spielberg y DreamWorks compraron la película y que pensaban realizar un remake de ella, pero tan solo decidieron cambiar el final. Sin embargo, lo cierto es que no podríamos decir que Actividad Paranormal es una gran película dentro del género de películas de terror o de sus sub géneros, entre esto último bien podría formar parte de estas dos películas enfocadas en las actividades paranormales, como lo fue “Voces del más allá” o “Imágenes del más allá”, pero también es cierto que esta película se encuentra en un nivel superior a las ya mencionadas, esto quizás es debido a la narración de la misma, una sola cámara que captura toda la diégesis, que es una técnica ya vista en películas de este género, como lo fue “El proyecto Blair”.
Lo cierto es que me importa poco lo que se pueda decir de la película; que si es mala, que si algunos les pareció un final gracioso, que Spielberg se orinó después de ver la película y percatarse que la puerta de su cuarto no abría, y me importa poco, porque aun después de haber visto esa película, echado en mi cama, con las luces apagadas, con la maldita puerta malograda de mi cuarto que se abre y se cierra por las cualidades del viento, aun después de estar escribiendo estas palabras sosegadoras, todavía no soy capaz de mirar los otros dos finales alternativos.
¿Qué si me gustó la película? La verdad es que si, si comparamos la falta de creatividad y de ideas por sacar copias y más copias de un cine japonés que ya fue exprimido hasta la saciedad. Además es ese miso estilo sosegado por contaros una historia, la que finalmente me agrada, a pesar de que no deja de tener algo del programa: historias de ultratumba, pero que de todas maneras logra cobrar un matiz propio con los personajes recreados.
¿Qué si me asusté? Pues sí, a pesar de que en los últimos 30 últimos segundos se deja observar la influencia del cine japonés (esto en el final de Spielberg), pero es precisamente esos juegos de silencio y ruido los que hacen que uno se mantenga expectante, sobre todo si nos percatamos de aquel BASS peculiar que aparece cuando van a pasar ciertas cosas, y que logra calar de manera psicológica al oírlo.
Y la verdad es que si estoy escribiendo sobre esta película, es porque necesariamente necesitaba una manera de sosegar estas ansias, que de a poco, me van cerrando los ojos, a pesar de que sé que aun me falta ver los dos finales alternativos, los cuales, han formado una especie de bloqueo, entre un mouse, un amor, y una cama que espera que llegue inexorablemente.






miércoles, 20 de enero de 2010

Y volverán las oscuras golondrinas…

Con los despojos de un año, que políticamente dejó mucho que desear, nos encontramos en una especie de recuento, a punta de cuenta gotas, que nos vislumbre lo que será este año que se viene, en una especie de añoranza extraña que trae consigo cierta podredumbre muy difícil de ignorar. Sin embargo, no podríamos sostener que todo lo que pasó el año pasado fue una constante de errores y malcriadeces que están más cercanas con la estupidez. Una estupidez, en la gran mayoría de casos desmedía, que los programas periodísticos se encargaron de recordarnos. Pues no, no todo lo del año pasado fue malo, a pesar de que al recordarlo, recordemos las muertes absurdas de Bagua, el crecimiento desmedido de la inseguridad ciudadana, los actos de corrupción que han alcanzado a todos los escalafones del estado. No, claro que no todo fue malo, aunque al decir aquellas palabras, no podamos disimular el sinsabor que trajo los petroaudios que aun nadie decide abordar con la seriedad que se merece, ni tampoco las tiradas de pelota entre ministros que no quieren asumir las responsabilidades de sus carteras. Es obvio que no todo fue malo, pero sin lugar a dudas pudo ser mejor.
Porque es cierto que los peruanos tenemos una memoria demasiada frágil para este tipo de cosas, aunque siempre tengamos el corazón al borde del llanto con cada derrota de la selección nacional de futbol, o el instinto asesino por seguir los nuevos destapes de la farándula. Porque es casi un hecho, que este año volverán las oscuras golondrinas, trayendo consigo aquel nubarrón de corrupción y pendejada que siempre nos ha caracterizado y que a estas alturas de la historia, parecieran ser el sello distintivo de la gran mayoría de nosotros. Porque entre tantos congresistas que roban luz, que matan perros, que niegan hijas, este año las mismas golondrinas que esperamos no volver a ver, volverán, quizás más audaces, tal vez más perspicaces, al punto de que es probable que en los próximos meses no olviden llevar un calendario actualizado en sus supuestos viajes de comisión, o quizás la piensen dos veces, con calculadora incluida, la próxima vez que decidan donar dinero del congreso para ciertas actividades culturales.
Porque definitivamente no fue un mal año, se redujo la pobreza extrema, hubo inversiones, se gastó dinero que probablemente antes no se hubiese podido gastar, y sin embargo a pesar de todas las cosas buenas que sucedieron, no podemos quitarnos este sudor corrosivo que nos inunda a las puertas de este año; con cierta esperanza, con cierta desazón, mientras esperamos no volver aquellas oscuras golondrinas, que inexorablemente, comienzan ya asomar.